La justicia es ciega
Por Diana Félix
Pareciera que la justicia es ciega con mucha frecuencia en el Perú y
lo es, a tal extremo, que el mismo presidente Alan García cometió un
grave error al hacer declaraciones falsas sobre la cantidad de víctimas
del terrorismo, no tener la voluntad de hacer las reparaciones civiles
a las familias de las víctimas y acusar a personas inocentes de haber
sido terroristas como es el caso de Bernabé Baldeón.
El jueves 11 de enero, salió publicada una noticia, en un diario, que
manifestaba la indignación de una familia al escuchar las terribles
declaraciones del presidente García. La viuda e hijos de quien fue el
ayacuchano Bernabé Baldeón (asesinado en 1990) expresaron su profundo
malestar en una carta y pidieron que el presidente se retracte y cumpla
con la asignación de una reparación civil por todos los daños. Además,
es deber del Estado peruano indemnizar a las víctimas del terrorismo
pues tanto las fuerzas armadas como los terroristas cometieron excesos
con miles de campesinos inocentes. Lo más indignante es que en este
caso se conoce a los asesinos de Baldeón. Según el ministerio público,
en el año 2005 se hallaron a los culpables quienes eran efectivos militares
que pertenecían a una base ayacuchana de Accomarca y aún no han sido
capturados, a pesar que ya se cuenta con sus datos personales.
¿Es posible que se llegue al vergonzoso extremo que las víctimas del
terrorismo tengan que pedir justicia hasta el día de hoy por un medio
público? ¿Hasta cuando sentiremos que no existe justicia en el país
si el mismo presidente demuestra una actitud anti-humanista? ¿Cuándo
se valorarán los derechos de los peruanos? Lamentablemente, poco ha
hecho el Estado peruano por generar un ambiente de integración e inclusión
entre los habitantes, pues ni los esfuerzos de la Comisión de la Verdad
y Reconciliación por congregar al país han logrado la total unión de
peruanos.
Fuente: Diario La República (consulta 11 de enero del 2007)
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